Buena, Tío!
(sketch para teatro)
He tenido que salir con el pelo mojado y se me va a poner pegajoso. ¡Qué asco! No sé cómo se me ha pasado la hora y ya van a ser las once. Voy a llegar taradísimo al trabajo. ¡Ay! Que no me vea esa gorda que me tiene un hambre. Acaso será mi culpa que mucho ayude a sus tendencias genéticas tragándose todo lo que encuentra en su camino. Finalmente mi office, bien librada de los obstáculos del camino. ¿Pero qué es esto?
Un mensaje de su tío, señorita. Dice que vaya a verlo apenas llegue.
-Tiíto, mira que llegué tarde porque...
-Ahórratelas Carito. No te he mandado llamar por tu tardanza de hoy, ni la de ayer, ni por la de todos los días.
-¿Entonces? ¿Pasa algo?
-Sí, pasa. Tu tía...
-¿Qué le pasa a mi tiíta?
-Pasa que tu tía tiene cáncer. Pasa que se puede morir cualquier día.
Mi tía Laurita no podía ser, ella tan sana y deportista. Va al tenis mañana y tarde. Nunca fumó en su vida un cigarro, ni mucho menos un troncho.
-Y pasa que se culpa.
-Pero de qué. Ella ha sido una santa. Una modelo para la sociedad.
-Una santa sin hijos.
-Eso no ha sido su culpa.
-Pero ahora es la tuya.
-¡Tío!
Y me explicó mi tío que un sobrino le haría mucho bien a mi tía. Que yo, en pleno goce de mi salud y juventud no daba señales ni de casarme, ni de darle a la familia alguna esperanza de sobre vivencia. Una maldición parecía haberse apoderado de nuestra casa. El último nacimiento de un bebe vivo, aunque de 7 meses y escuálido había sucedido hace más de 27 años: yo.
Así que me lo planteaba allí mismo. Con boda de blanco o madre soltera, le daba igual. A parte que yo ya “no estaba tan pichona” como para boda de blanco.
-Pero tío, Elizabeth Taylor se siguió casando de blanco hasta...
-No me Elizabeth Taylorees y escúchame.
Me ofrecía una buena cantidad de dinero, un puesto más elevado, un departamento por el golf los Incas. Qué más quería. “Hazlo por tu tía que ha sido como una madre.” ¿Y el papá? ¿También me lo daba a escoger? ¿Podría pedir alguno de los modelos de las revistas o el galanazo de la novela de las 7? Pero no. Él no iba a caer en eso. Mi tía Laurita estaba hasta el perno y él no iba a esperar a que yo terminara de mecerlo con que “no salgo encinta tiíto” mientras lo seguía desangrando por el resto de sus días. La cosa tenía que ser rápida. Clinica Ricardo Palma, su compadre era socio, lo arreglaría todo para una inseminación artificial con el esperma de mi preferencia o con uno seleccionado por la clínica si no conseguía voluntario ya.
-Tienes hasta mañana para decidirlo. No te quiero hacer esto pero si me dices que no, nos causarías a tu tía y a mí una gran tristeza y me vería en la penosa obligación que te lleves tus cachivaches de la oficina que ocupas para poner en tu lugar a alguien que quiera en verdad trabajar.
-Pero...
-Y deja de fumar que no le va a hacer bien al niño.
¿Y deja de fumar? ¿De beber? De bailar, de gozar, de vivir, de. Iba a ser un infierno estar encinta del espermatozoide desconocido que me querían implantar. Qué mala leche haber salido de un testículo de mi padre, que fue poeta y padre soltero hasta que terminó por morirse de flojera como seguramente acabaría yo un día. Cómo podría ocuparme de un niño yo que soy incapaz de levantarme antes de las 10:00 de la mañana, ni de freír un huevo, de cambiar un foco, menos un pañal. ¡Qué asco! Pero ahora me encontraba o embarazada o en la calle. Por qué, maldita sea. Todo por el simple hecho de no haber salido del testículo derecho de mi tío sino del izquierdo de mi padre. Hoy tendría todas las ventajas por derecho y mi tiíto no podría usar sus dólares para querer comprarme el vientre.
Claro que el departamento a mi nombre y la bonita suma no eran cosa como para despreciarse. Y a las embarazadas las engríen tanto. Podría, con el pretexto de ir a comprar el ajuar del niño, irme a Miami a ver a mis amigas que se han ido para allá. Aprovechar para hacerme un peeling porque el embarazo saca manchas en la cara ¿no cierto? Así me desharía de la desgracia que fue quedarme dormida en la playa el verano pasado y sin protector solar. Hay que horror, estoy horrible.
Las ventajas saltan a la vista ¿y las desventajas? Un hijo te malogra la figura para siempre. Lloran, cagan y todo. ¿Verdaderamente me despediría mi tío? Con lo duro que es encontrar trabajo en Lima sin una ayudita. Pero cuál era el lío. Me iba a sacar la lotería con el ofrecimiento de mi tío. No había más que pensar, era “sí.” Lo llamo ahorita.
¿Alo? Sandrita. Llámame al celular cuando puedas mira que estoy en un lío horrible y me tienes que ayudar. ¿Tere? ¿Petra? ¡Para qué miércoles tienen celular si no lo contestan! ¿Hugo? Ah Hugo...no, no es nada. No sé ni para qué te llamaba...hay algo en la noche? Fíjate que es Jueves, Viernes chico...
Pero había un detalle que mi tío no había calculado. Media más de un metro noventa y se llamaba Pío Molina. A cualquier otro lo abría llamado al toque con el notición de que pronto tendríamos la vida asegurada pero Pío no, un muchacho serio, miembro de la congregación del Opus Dei. Todo comenzó con una tonta apuesta con mis patas en donde yo lo corrompería en un santiamén, al chico lindo de la clase de Física. Y termine enamorándome como una boba. Ocultándole a mis amigos que salgo con él y a él que salgo con mis amigos. Ya es mucho que Pío me haya perdonado el haber perdido mi virginidad y que acepte que nos veamos los domingos en la misa y los jueves en la noche para la reunión del Opus Dei. Y como estoy arrepentidísima de todos mis baches, ahora está orgulloso de mí. Soy su obra y yo no sé por qué quiero tanto a ése baboso. Mejor lo llamo le digo que si no se casa conmigo inmediatamente me voy a tener que acostar con el primero que pase, que es de vida o muerte esto que siento y que nos casemos de una vez ya que él sólo se acostará conmigo casados.
Traje inocente, librito de apuntes y un cafezote para no quedarme dormida. Después de la reunión, “Pío, vamos a comer algo.” No tiene hambre, no quiere comer por gula. En mi mente preparando mis palabras, “Pío, quiero darte las gracias porque me has enseñado a vivir santamente (los jueves en la noche y domingos por la mañana). Te amo. ¿Nos casamos el sábado?”
-Te ves linda con esa chompa rosada.
Se la había pedido prestada a Rosa, la empleada.
-Gracias, amor.
-Te veo preocupada.
-Es que...
-¿Qué?
-Mi tía, amor, parece que se va a morir.
Pareciera que fuera a llorar de tan consternado gesto que se le pinta la cara.
-Oremos.
-¿Aquí? ¿En pleno Larco y Aviación?
-Cualquier lugar es la casa de Dios.
De verdad estoy enamorada de este gigantón bobo. Ojitos bellos que se humedecen por mi tía. Claro que lo amo. Si no, no pasaría por éstas.
-Pío, creo que vamos a tener que separarnos.
-Lo entiendo. Es duro para ti permanecer en el buen camino hacia Dios por más esfuerzo...
-No, no es eso.
-¿Te has enamorado de otro hombre?
-Es por mi tía. Ella quiere un sobrino-nieto y yo, he decidido hacer un gran sacrificio de mi persona. Estoy dispuesta a someterme a una inseminación artificial para darle ese último gusto a una moribunda.
Dos gruesos lagrimones corren por sus mejillas. Claro que me olvidé de darle el detalle del ofrecimiento económico de mi tío. Eso era algo secundario en todo caso. Estaba claro que mi tío me ayudaría en un momento así. Aparte que todo era por el bien del bebe.
Tal vez si Pío me hiciera el amor con tanta torpeza que me diera asco, tal vez me curaría de su embrujo.
-No pensé en pedírtelo porque estaba segura de que me dirías que no pero si tu quisieras podríamos comenzar esta misma noche.
Y se pone a orar. Me dice que no puede. Es contra de todo lo que cree. Y tampoco quiere casarse conmigo porque no está seguro de que ese es el camino que quiere tomar en su vida. A veces siente el llamado de la gran vocación.
-Ha no, ya eso es el colmo. Encima se va a volver cura y me va dejar así no puede ser. Y les cuento a mis amigos que han acudido a nuestro pub ante mi convocatoria.
-Por qué miércoles nos has estado ocultado que se han seguido viendo.
-No la fastidies, Sandris, no es el momento.
-No creo que tu tío te despida. Sólo te quiere asustar para que cedas.
-Oye, olvídate de tu tío pero de Pío también. No está ni Pío ese Pío.
-No seas guachafa, Tere.
-Cholita, este es tu momento. Tu independencia económica para siempre. Las fiestas que vamos a armar en tu depa. Tiene que tener una sala grande ha…
-Un hijo no es lo peor del mundo. Te puedes traer una nodriza europea y ya vas a ver como sale derechito en la vida mientras que tu te sigues dando la gran vida.
-y para ponerte en forma te contratas al morenazo del gym.
-No puedes dejar pasar esta oportunidad.
-Mi celular. Es Pío, Dios mío. ¡Paren la música!!!!!!!!!!!!!!!!!!
No puede dormir pensando en mí. Se ha puesto a leer la Biblia buscando una respuesta para mí disyuntiva. No la ha encontrado pero me aconseja que no lo haga. En el futuro llegará el momento apropiado para la maternidad, dentro de un hogar bien constituido. Tere me quita el teléfono.
-Hola Pío. Soy una amiga de Caro. Vino a mí buscando apoyo y estamos hasta estas horas en plena meditación mística así que nos disculpas pero...la musiquita esta? Es para encontrar claridad, no oyes los cantos gregorianos en el fondo. Si pues, esta conexión está malísima, mejor le hablas mañana a la Carito. ¿Oye, has leído la parte del antiguo testamento que habla del origen de la masturbación? ¿La conoces verdad?
Y le cuelga. Inmediatamente todos le preguntan a Tere que qué dice la Biblia acerca del origen de la masturbación. Y ya que preguntamos, nos acomodamos bien en nuestras sillas, vasito de chela en mano, ya que esto de seguro iba a ir para largo.
-Lo dice claramente en el Capitulo cuchocientos, versículo niochocuartocientos, testículo dos, pero primero más chela porfa.
Tere nos cuenta que en los tiempos de Matusalén, una viuda sin hijos reclamaba tener un hijo del cuñado como lo exige la Biblia. Sí señor, salud por eso.
-Oye Tere, ¿no nos estarás engañando, no?
-El cuñadito se negaba mientras que el muy condenado se tiraba a su gusto cuánta germa pasara por su camino, por placer, pero no quería hacerle hijo a la cuñada. Creo que tenía miedo de que allí las dos hermanitas le estuvieran jode y jode.
-Desgraciado.
-Un bribón. Con lo ricas que son las cuñaditas. Yo me apunto con la mía.
-Como que te oiga tu hermano iremos a rescatar tu pellejo al mercado central, seccion avicola.
-Tere, acábanos de contar.
-La viuda se desviudo y se disfrazó de mujerzuela, lo emborrachó y se lo llevó a la camita, o pellejo de oveja, o no sé sobre qué vainas harían sus malcriadeces en esos tiempos.
-¿Y?
-Y justo en el momento donde ya casi, casi...oye, invítame un cigarro, Cheti.
-¡Ya cuenta!!!!
-Justo cuando ya era muy tarde para detener la eyaculación nada precoz, el pata se da cuenta de que la tipa es la cuñada.
-Y, ¿quedó encinta?
-No, porque el hombre tuvo tiempo de sacar su miembro y eyaculó en el piso. Y por esa acción innoble, Dios lo condeno y de su nombre bíblico Masturbaac salió la palabra masturbar.
[1]-¿No nos estarás tomando el pelo?
-Lean la Biblia si no me creen. Y dile a Pío que él también será condenado por haberse negado contigo.
-¿Y qué tiene que ver lo que hizo Masturbaac con masturbarse?
-Como se nota que no eres creyente? Ya te lo he dicho, vas a acabar en el infierno con tanta duda, con tanta incredulidad, tanta…
-A mí me dijeron las monjitas de mi colegio que cuando Jesús llegó mandó al carajo al antiguo testamento y lo único que vale ahora es el nuevo testamento.
-¿Así te lo dijeron las monjitas?
-Más o menos.
-¿Entonces porque lo leen en la misa hasta ahora?
-No te das cuenta de que se saltan las partes sexuales.
-Si no se saltaran las partes con sexo hasta iría yo a misa.
-Ni a la misa de las 11 llegas, a esa hora todavia ni te levantas.
-Es por eso que en Miraflores hay misa de noche. ¿y tu, cuándo te mudas a un barrio decente?
-Hay que hacer una petición al Papa para misas triple equis.
-Salud por eso.
-Mejor vamos a bailar que me voy a morir de estrés.
-Y pasemos al pisco puro porque esta huevada no tiene alcohol.
-Esta chela está raca o será que ya estamos inoculados.
-No digas groserías, Cheti. Vámonos haciendo trencito.
Y llegó el gran día. Los exámenes médicos salieron todos en orden aunque me recomendaron tomar unas vitaminas. Ni siquiera me van a dar anestesia general. En mi futuro estado no es recomendable. Unos minutos y seré libre de partir a hacer compras para el bebe y para la linda mamá. Llaman a la puerta.
-Doctora, hay un joven afuera que pide hablar con la señorita. Es un grandulón de ojos bonitoso.
-Dígale que no es el momento.
-Pero doctora, cómo no, sí es el mejor momento, el mejor momento de mi vida. Háganlo pasar.