Tuesday, January 16, 2007

Diez poemas

de los muchos que viven en cajas, discos duros, mente, y es justo que vivan también aquí, entre otros cachivaches

I

Hoy me hizo falta la bulla de tu risa
En esta mañana enorme
bocanadas de humo blanco
escapan de la tetera
Y yo estoy sola en esta casa en donde ya no ríes ni nada

también extraño otras cosas
pedazos rotos de lo que fue “lo nuestro”
¿Pero qué era nuestro?
Una manzana mita y mita,
Tú te agarrabas siempre
la mitad más grande

Hoy me hizo falta la bulla de tu risa
Por la puerta entreabierta veo el rincón destartalado del patio
Veo basura y cosas que ya no sirven para nada
¿Cuándo vas a limpiar el patio? Te decía
Y yo, ¿cuándo voy a limpiar mi corazón de tu recuerdo?

Nunca más
¿Es simple, no?
Ya no vas a limpiar el patio, ni quejarte
de que le pongo poca sal a las comidas
Ya no estás
Es simple, es claro
La verdad ya no es sólo una visita

La triste vencedora de batallas
me he puesto a pensar que las noches
en las que no me querías
Eran mejores que esta mañana
En la que ya no te quiero

Un dolor viejo
Se mueve en mí
Un minúsculo feto escurridizo
inabortable

Las cosas que hoy me hicieron falta
¡Ya no las necesito y basta!

Las trizas de la taza estrelladase mecen en el piso
y el humo negro de la teterame traen de vuelta a la cocina

II

Despierto y han pasado 10 años
He tenido sueños raros
Mi cuerpo ha tomado formas diferentes
Los cayos de mis manos se han desvanecido

10 años
Pienso en lenguas extrañas
un hombre duerme a mi lado en una cama
no es el hombre con el que me iba a casar
hace 10 años

soñé
que abandonaba mi polvorienta villa de pescadores
y niños hambrientos
y que me iba lejos

10 años dormida
sonámbula
en un torbellino
volé giré reí lloré gemí dormí
soñé sueños confusos
habían billetes voladores que había que atrapar
a todo costo
cuerpos que había que abrazar, besar, lamer
a todo costo
escaleras de caracol interminables

10 años dormida
soñé que había encontrado el amor
y ahora me despierto sumergida en él
llena de energía y con mucho apetito


III


Lima
Volver a ti
Un día o mil
Pero volver
¡a viva voz me alzo y
te digo que ya no me asustan tus millones de cabezas!
Pero no es cierto
Me aterrorizan todas y cada una
Porque me repiten que no pude ni contigo ni contra ti
Huir para ser

Me gritas que me hubieras aplastado
Con tus inmundas patas si no me hubiera largado un día parasiempre.

parasiempre es una palabra seductora.

Pero al fin
mi viaje no tiene ninguna importancia
los fantasmas como yo vienen en las noches sin Luna, asustan a los niños y a las viejas y luego se van.

Ir a Lima. ¿Para qué?
Para caminar por calles del pasado y sentir miedo.
Para tocar las cosas que ya no me pertenecen.
Para decirte que he triunfado aunque no sea cierto.

Lima:
Pon tu mano sobre mi cabeza y acaríciame el cabello
Háblame con dulzura, dame de comer, de beber, amamántame.

Parasiempre es una palabra tan seductora.

Dame un último beso en la boca otra vez.


IV

Dos palabras antes de irme
Una para ti
Otra para mí
Dos palabras despobladas
Descoloridas
Destodadas
Dos dolores reumáticos
A los que ya nos hemos acostumbrado
Dos cuchilladas de jebe
Dos balazos de salva
Tu nombre y el mío


V


Esta bien
Tú ganas
¿y qué?
Tú siempre ganas
Pero recuerda que siempre jugamos
el juego del que gana pierde
Ya ves
Del lado de los ganadores estas tú solito
del otro yo me tomo unas chelas
Con los patas
perdedores todos
En tu nombre

VI

La sirvienta
En esta tarde de cebollas
Yo no soy la dueña de la casa
Yo no soy la señora
Ni la madre
Soy la que pica cebollas
Y cadáveres.

En esta tarde media fría
Pero sin angustias
Arde el fuego en la cocina
Y yo no tengo nada que perder
No puedo mas que cantarle
A mi suerte
Humos, olores,
De comida fresca

Luego me voy
Sin llevarme nada
Me voy ligera y cantando porque yo
no tengo nada
1994

VII

La vez que me dejaron

Dime si es bonito el cementerio en donde me tienes enterrada
¿Hay flores y hierba?
¿O sólo arena?

Tal vez me arrojaste en el basural
Discretamente, una madrugada
Y ahora que salió el sol
Moscas vuelan sobre mí
como una aureola

Tal vez no estoy muerta y vivo
Dormida en una línea de tu libreta de teléfono
En un comentario que se quedó grabado
En las cabezas de tus amigos:
“La rubia que te tirabas los jueves.”

Y pensar que tú fuiste el único tipo
Al que se le ocurrió matarme
Y a pesar de que eras tan buen amante
Ahora te mato y te entierro
En este poema



VIII

Nací poeta
De niña no mentía
Hablaba en metáfora
No me daban palizas
Me impartían dolorosas lecciones
No me revolcaba la ola
El mar era mi padre

Mi jardín no tenía flores
Sino bellas damas en vestido de noche
Mis zapatos no eran viejos
Eran cocodrilos carcajeándose

Fui creciendo poeta
No me gustaba un chico
Tenía un amor sangriento
No se me hacía difícil adivinar
Si a él yo también le gustaba
Su nombre era un lugar oscuro

Nunca tuve frío
Me bañaba de alguna encantada nieve invisible

Luego vinieron los años idealistas
En los que no aprendía historia pero
Había descubierto a América cobarde
Lavándose la cara con su propia sangre

No pedí que me dijeran la verdad
Les retaba,
En un ataque de humildad,
A desnudarse,
A competir con su orgullo,
A perdonarle al mundo,
El ser mundo.

La fe no la perdí
Pero buscando
Al santo en el hombre
La muerte le había besado
En su dorado manto

Lo poetas no tenemos coraje
Cogemos nuestras sombras
Y nos las llevamos al hombro

Y nunca envejecí sino que
El tiempo pasó y fuimos haciendo surcos
En nuestros propios rostros
Aun hubo quien sembrara
Y no perdió la cosecha

Y como todo tiene un final
Incluso para los poetas
Alcé la cara y vi que me miraba
Una rosa moribunda
Mientras yo cruzaba la calle
Del no volver jamás

IX

Mi Silencio

Yo crecí en El Silencio
la playa El Silencio en el Km 43 de la panamericana sur
Ese era mi Silencio
alejado de la locura de Lima
allí se podía ser un niña pequeña
se podia tener un perro llamado Caramelo
y un guacamayo llamado Pancho
Aunque estallaran las guerras por el mundo
Había agua azul, madre tibia,
Olorosas manzanas de Pachacamac.

Hoy vivo en el gran país del norte
Mi silencio ya no tiene olas ni orillas,
tiene vergüenza y miedo.
Mi silencio ya no es de inocencia
Esta hecho de la bilis de mi asco
De una amarga desilusión
Como la que viene al comienzo del vómito

Mi silencio enviudece
Una y otra vez aunque esté lejos
De Lima y de Bagdad
Ya no se puede seguir siendo niña
Ni olvidarse de la encarnizada
Sobre el desierto
Las particulas de carne humana
Vuelan hasta reposar sobre la arena
Todo es menos real que Terminator I, II y III

Mi silencio sigue teniendo arena, más arena que nunca
Mi silencio tiene tormentas de arena
Mi silencio tiene precio de a vidas por galón de crudo
Mi silencio tiene cobardía y pánico
Tiene mala leche de padre puta
Mi silencio se escucha
Pero no en la radio, ni en la televisión
Mi silencio grita
Mi silencio embiste

2003

X

Ya me canse de esperar
la caridad de una palabra
que nunca bastará para sanarme

a la basura los blasones huecos
que te regalaba yo, la malquerida,
a la basura con fotos y recuerdos
cachivaches que recolectamos: ¡mueran!
Fuera con los poemitas escritos en servilletas
Fuera con las flores secas
Que pudren mis libros
Fuera con los malos espíritus
de tus horrendas muecas

He abierto el palomar para que se salgan los cuervos
para que se vayan los buitres, las lechuzas de mal agüero
Y las aves gordas que nunca quisieron aprender a volar

cuelgo el delantal invisible de mis atenciones
para contigo
y le prendo fuego al pasado

Ya no voy a desayunar amarguras ajenas
Voy a comerme un tamal bien bueno
Enterito para mí sola

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